Ya no somos niños.
Dejame ayudarte, abrazarte, escucharte, sentir tu infierno como mio.
No te escondas en excusas y coartadas.
No haré preguntas.
Dejame que sea tu refugio.
No te pierdas la vida.
Cada segundo que pasa es un tiempo perdido.
Y ya no somos niños.
Derramado por Zarem